Continúo reflexionando más sobre lo mismo... La inclusión de la Web 2.0 en la Educación... O debería decir al revés, Educación en la Web 2.0?
Esta vez me planteo, como disparador de la reflexión, lo que me proponía José: plantearnos los objetivos y propósitos político ideológicos, y luego ver qué herramientas se utilizan.
Teniendo esto como pregunta inicial, recordé y volví a un texto de la primera semana, "Convergencia, medios y educación" de Carlos Scolari. En uno de los puntos a tratar, analiza cómo fue cambiando el rol docente con la presencia del libro en el aula. Entonces plantea que si el libro era la fuente del conocimiento, el maestro era el que tenía la llave para acceder a él, era el maestro quien decidía qué aprender, cómo, cuándo, dónde... Las nuevas teconologías, plantea, tienden a reproducir ese modelo educativo de "Educación bancaria" como lo llamó Paulo Freire: el maestro es poseedor de un saber que deposita en el alumno (nunca mejor usado el término alumno, pero será tema de otro post). Justamente este "depósito de saber", que antes se realizaba con un libro de papel, se puede realizar mediante una pantalla, un teclado, un celular, un blog, Twitter, Facebook, YouTube, SlideShare, Google, Moodle, USINA, lo que se nos ocurra.
Entonces, ¿cuál es nuestro objetivo político-ideológico al incorporar las TIC en nuestra función docente? ¿Pretendemos seguir realizando depósitos bancarios en nuestros alumnos o comprendemos que estamos acompañando procesos de aprendizaje de estudiantes, que son seres pensantes, indepedientes, que construyen sus propias redes de aprendizaje, y se forman jugando, interactuando, comunicando, chateando, "bloggeando"...? ¿Comprendemos que no podemos manipular ese proceso a nuestro antojo, porque el acceso a la información ya no pertence a los docentes? (No digo que no le pertenezca a nadie y cito a Ileana que en su primer post habla sobre ello).
Por estas cosas es por las que digo que la mera incorporación de herramientas virtuales no va a mejorar per sé el proceso, ni va a generar un cambio. Porque, tranquilamente, podemos seguir realizando depósitos bancarios, el famoso Home Banking, sobre nuestros alumnos. Entonces solamente habremos cambiado el formato del depósito, en lugar de un cheque lo haremos desde la virtualidad, pero en realidad no habremos cambiado nada.
Para finalizar, a lo mejor la virtualidad y las TIC sean una excelente excusa para
generar el cambio, para abandonar los modelos educativos medievales que en distintos formatos se siguen utilizando y darnos cuenta que no tenemos alumnos, que trabajamos con estudiantes, que no los "formamos" sino que acompañamos su propio proceso de aprendizaje, que ellos acceden muchas veces a información que nosotros no, y que eso no está mal. (No por esto desmerezco a las TIC, creo que si las usamos bien son realmente útiles).
Es una reflexión breve sobre un tema muy complejo, que espero podamos seguir desentrañando, porque de a uno es muy difícil, pero cuando se tienen muchos puntos de vista es mejor.